Convierte absorbancia, transmitancia y porcentaje de transmitancia; despeja cualquier variable de A = εbc (absorbancia, absortividad molar, paso óptico o concentración) y resuelve el problema típico de examen: una muestra con dos, tres o más especies medida a varias longitudes de onda, de la que se piden las concentraciones a partir de las absortividades molares de cada especie.
A = −log₁₀ T = ε b c. En una mezcla de especies que no reaccionan entre sí las absorbancias se suman: A(λ) = b Σ εᵢ(λ) cᵢ, una ecuación lineal por longitud de onda.
Cuando la luz atraviesa una disolución coloreada, parte de ella se absorbe, y cuanta más sustancia hay, más luz se absorbe. La ley de Beer–Lambert convierte esa observación en una relación lineal que permite medir concentraciones con un espectrofotómetro. Esta guía explica la absorbancia y la transmitancia, la ley, sus límites y cómo se analiza una mezcla de dos especies.
Si I0 es la intensidad de la luz que entra en la muestra e I la que sale, la transmitancia es T = I/I0 (o %T = 100·T) y la absorbancia es
A = −log10 T
Por ejemplo, %T = 50 equivale a A ≈ 0.301, y A = 1 significa que solo pasa el 10 % de la luz. La absorbancia no tiene unidades.
A = ε · b · c
b es el paso óptico (el ancho de la cubeta, normalmente 1 cm), c la concentración y ε la absortividad molar (en L·mol⁻¹·cm⁻¹), propia de cada sustancia a cada longitud de onda. Como A es proporcional a c, basta medir A para conocer c, si se conoce ε o se ha preparado una curva de calibración con patrones.
Una muestra da A = 0.45 en una cubeta de 1 cm, a una longitud de onda donde la especie tiene ε = 2000 L·mol⁻¹·cm⁻¹ (dato del ejercicio).
Las absorbancias de especies que no reaccionan entre sí se suman. Con dos especies X e Y hacen falta medidas a dos longitudes de onda, y queda un sistema de dos ecuaciones. Con b = 1 cm y estas absortividades (datos del ejercicio):
1000·cX + 200·cY = 0.50 100·cX + 800·cY = 0.42
Despejando cX de la primera y sustituyendo en la segunda: 780·cY = 0.37, así que cY ≈ 4.74 × 10⁻⁴ M y cX ≈ 4.05 × 10⁻⁴ M. La calculadora resuelve este sistema con cualquier número de especies; si hay más longitudes de onda que especies, usa mínimos cuadrados. Los dos ejemplos dan en ella los mismos resultados.
Por eso, en análisis real se prefiere una curva de calibración con patrones de concentración conocida, medidos en el mismo equipo, a usar un ε de la bibliografía.
D. C. Harris, Análisis químico cuantitativo (Reverté); D. A. Skoog, F. J. Holler y S. R. Crouch, Principios de análisis instrumental (Cengage). Simuveliq no está afiliado a estos autores ni editoriales.
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